ÁREA 10

LA MODA

DE MASAS

Las reformas del tejido económico español impulsadas por el gobierno franquista cambian la dinámica del país, que se incorpora a la cultura de consumo a partir de los 60. La tecnología entra en los hogares españoles: la “tele”, las lavadoras, los tejidos sintéticos “inarrugables” colonizan los espacios publicitarios que se hacen eco de la cultura pop internacional.

La clase media urbana se fortalece al tiempo que se acentúa el éxodo del rural a la ciudad con un flujo migratorio alcanza su máximo hacia 1970. El comercio y la industria, amparados por el elevado proteccionismo franquista, -que persiste en los primeros años de democracia-, experimentan un auge importante. A medida que el consumo crece, la renovación de las mercancías y los estilos de vida que representan se acelera, con lo que la costura y demás artesanías desaparecen de la vida doméstica. Los modelos importados del mundo anglosajón se imponen y con ellos, la juventud como el  ideal absoluto. La llegada de la democracia inaugura un período de estabilidad política y social, no exento de tensiones. El problema de la identidad nacional es también el de la identidad de España como marca, inserta ya plenamente en la corriente global.

AREA 10

LA MODA

DE MASAS

Las reformas del tejido económico español impulsadas por el gobierno franquista cambian la dinámica del país, que se incorpora a la cultura de consumo a partir de los 60. La tecnología entra en los hogares españoles: la “tele”, las lavadoras, los tejidos sintéticos “inarrugables” colonizan los espacios publicitarios que se hacen eco de la cultura pop internacional.

La clase media urbana se fortalece al tiempo que se acentúa el éxodo del rural a la ciudad con un flujo migratorio alcanza su máximo hacia 1970. El comercio y la industria, amparados por el elevado proteccionismo franquista, -que persiste en los primeros años de democracia-, experimentan un auge importante. A medida que el consumo crece, la renovación de las mercancías y los estilos de vida que representan se acelera, con lo que la costura y demás artesanías desaparecen de la vida doméstica. Los modelos importados del mundo anglosajón se imponen y con ellos, la juventud como el  ideal absoluto. La llegada de la democracia inaugura un período de estabilidad política y social, no exento de tensiones. El problema de la identidad nacional es también el de la identidad de España como marca, inserta ya plenamente en la corriente global.

Y LA MODA

TOMA LA CALLE…

Sastrerías para hombre en proceso de expansión, como Cortefiel o El Corte Inglés, contribuyen a la aceptación del consumo deropa tallada, presente también en boutiques, de lujo o más modestas, que importaban o producían sus propias confecciones prêt-à-porter. Los industriales textiles, tradicionalmente interesados en el sector de tejidos, descubren a inicios de los 60 el potencial de la confección basada en la moda, si bien se muestran poco proclives a abandonar las líneas marcadas por las tendencias. Diseñadores como José María Fillol traducen esas tendencias para su comercialización en España, mientras unos pocos pioneros lanzan las primeras propuestas de autor.

… Y LA CALLE

TOMA LA MODA

1968 – 1980

La situación en la España “tardofranquista” y transicional animó el uso contestario de la imagen personal, desde la emulación de los códigos indumentarios del Mayo del 68 parisino o el estilo de vida hippy, hasta la asimilación del punk inglés, entreverado con la crisis industrial, el paro y la drogadicción juvenil. Como práctica cotidiana, la moda ofrece un canal de expresión individual; como industria, responde a cada movimiento social y estimula los cambios. Más que nunca, la calle es fuente de inspiración para los diseñadores y entre ambas se inicia un ciclo de retroalimentación constante.

LA ALTA COSTURA

COMO MARCA

1963 – 1975

Alta costura, prêt-à-porter, alta confección, prêt-à-couture… son marchamos que establecen distintas categorías dentro de la producción de moda para definir claramente su estatus ante el consumidor. Pero cada una requiere técnicas distintas, y pocos modistas, acostumbrados a “modelar” sobre el cuerpo directamente con el tejido, logran despuntar también como diseñadores. Sí es el caso de Yves Saint Laurent, cuya influencia es incalculable en la moda de los 60 y 70, o de Elio Berhanyer, creador de una de las marcas que mejor han sabido definir un lenguaje propio, que supo adaptar a la producción en serie.

DE DISEÑO

1972 – 1982

Las primeras pasarelas, revistas y boutiques de prêt-à-porter español empiezan a dar difusión a la generación que cambia el rumbo de la moda española. Francis Montesinos en Valencia, Antonio Miró o Roser Marcé en Barcelona, Juanjo Rocafort y, algo más tarde, Jesús del Pozo en Madrid empiezan desde pequeños talleres para alcanzar la proyección internacional. Desde Galicia, diseñadores como Adolfo Domínguez y Roberto Verino apuestan por construir su propia industria. El equilibrio entre creación y empresa, piedra de toque para mantener viva una marca en un mercado complejo, es alcanzado solo por unos pocos elegidos.

TELEVISOR, JVC, MODELO VIOSPHERE 324OUK

1970

Inventario – MTCE032667

Este peculiar televisor de estructura esférica, revestido de plástico con cubierta acrílica ahumada, base cuadrada y cadena plateada a modo de asa, se popularizó con el nombre de “casco de astronauta”, participando con su diseño en la corriente futurista conocida como “era espacial”. Fue fabricado por JVC, la primera empresa japonesa que fabricó un televisor en su país y fue uno de los primeros en comercializarse como segundo aparato de televisión del hogar, destinado principalmente, tal y como muestra la publicidad de la época, al dormitorio de los más jóvenes. Su pantalla esférica permitía el giro completo de la misma, pudiendo ser inclinado y ser visto desde cualquier ángulo. Un diseño tan atractivo como este hizo que se comercializara también en distintos colores.

LA HORA DEL

TELEVISOR

En esta vitrina se expone una selección de nueve televisores fechados entre 1950 a 1980, la mayoría fabricados en el extranjero, intercalados con otros tres puestos en funcionamiento que pertenecen a la colección privada de Javier Ripoll.

Los primeros televisores fabricados en serie para uso doméstico aparecen a finales de los años 30 en Gran Bretaña y Estados Unidos, sin embargo en España habrá que esperar dos décadas más para que empresas españolas, como la barcelonesa  INTER, comiencen a producirlos. Es por ello que en ese período estos aparatos, de elevado precio y no accesibles a todo el mundo, fueron importados de otros países.

Con la inauguración de los estudios de TVE en Prado del Rey en 1964 y la llegada de la televisión en color, a finales de los 60, se dispara la compra de estos aparatos, convirtiéndose en la principal forma de ocio de los hogares españoles. Los televisores, como objetos codiciados,  cobrarán un notable protagonismo en la sociedad de consumo, al mismo tiempo que de la mano de la publicidad contribuirán a su crecimiento. Con los sucesivos avances tecnológicos irán reduciendo su tamaño, se volverán más ligeros con la introducción de nuevos materiales como el plástico, y se crearán a su vez diseños cada vez más atractivos en un mercado cada vez más competitivo.

TELEVISOR,TÈLE PORTABLE

1960 –1969

Inventario – MTCE032652

Modelo francés portátil, de forma rectangular, con mandos dispuestos en la parte frontal junto a su reducida pantalla. La parte exterior está realizada en piel, material que encarecería aún más su precio. Con los avances en la tecnología se consiguió reducir el tamaño de las pantallas, y con ello su dimensión total, apareciendo en la década de los 60 los primeros televisores portátiles.

TELEVISOR, INTER ELECTRONIC SELECT, MODELO TV 378,

1971

Inventario – MTCE032665

Este televisor de perfil triangular y exterior de plástico amarillo, comercializado en varios colores, posee una pantalla que ocupa todo el frontal y sus mandos se disponen en los laterales. Se publicitó como la nueva era del televisor portátil y se comercializó un modelo con bolsa para su transporte.  Es un producto español fabricado por la barcelonesa INTER, Internacional Radio Televisión S.A., empresa fundada en 1948, que desde el principio incorporó la palabra “televisión” a su nombre y amplió los receptores de radio a estos aparatos, captando los primeros momentos de Televisión Española.

TELEVISOR, BUSH RADIO, MODELO BUSH TV22

1950

Inventario – MTCE032647

Este modelo de forma cuadrada con bordes redondeados y características rejillas en su parte delantera, fue un objeto muy codiciado tanto en la década en la que se lanzó como en la actualidad por parte de los coleccionistas. De mayores dimensiones acordes con los modelos de la época, se caracteriza por el empleo de baquelita en su exterior simulando madera, que era el material predilecto para los televisores de esta década concebidos como  auténticos muebles. La baquelita, como primer plástico sintético, era un material duro pero fácilmente moldeable que podía utilizarse en los procesos de fabricación en serie, abaratando así los costes y ofreciendo así unos precios más asequibles que aquellos realizados en madera. Es por ello que el empleo de este material se extendió rápidamente a todos los ámbitos, sobre todo en la mayor parte del equipamiento doméstico.

TELEVISOR, BRIONVEGA, MODELO ALGOL 11

1964

Inventario – MTCE032661

Este televisor rectangular curvado, de asa abatible y color naranja,  fue diseñado por Marco Zanuso y Richard Sapper para la marca italiana Brionvega. Esto demuestra el interés de los diseñadores de este momento por las nuevas tecnologías, colaborando Zanuso y Sapper en la creación de otros modelos, como la Radio Cubo Brionvega TS-502 que también se encuentra en  la exposición. Este televisor se concibió como una herramienta industrial, casi como una máquina, caracterizado fundamentalmente por una una pantalla inclinada y redondeada que Zanuso comparó con un perrito fiel mirando a su amo. Icono del diseño italiano de la década de los 60, se encuentra en las colecciones de museos de todo el mundo, como por ejemplo  en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York.

TELEVISOR, SONY, LÍNEA SOLID STATE

1970 – 1979

Inventario – MTCE032672

La empresa multinacional japonesa Sony, fue la primera en comercializar el primer televisor de transistores y portátil, el TV8-301 y desde entonces no ha dejado de fabricar estos aparatos, convirtiéndose hoy en día en una de las primeras empresas dedicadas a este sector. El modelo que presentamos, con forma cuadrada, en negro y líneas más sobrias, es otro televisor portátil lanzado por Sony en su línea Solid State. El Museo cuenta en sus colecciones con otro ejemplar muy parecido a este, de tamaño más reducido, que cuenta con una tapa frontal de protección y que incluso conserva su propio manual de instrucciones.

TELEVISOR, INDESIT, MODELO T12 S18

1970 – 1980

Inventario – MTCE063976

Este modelo realizado en plástico de color naranja y de esquinas redondeadas, asa y mandos en la parte superior, fue creado por la empresa italiana INDESIT en la década de los 70 y supone un ejemplo del cambio de diseño de estos aparatos gracias a la incorporación del plástico. Este material ofrecía resistencia y durabilidad, y el uso de colores primarios y llamativos se convirtió también en seña de identidad de la cultura pop de esta época. El Museo dispone de un modelo similar en blanco en su colección.

TELEVISOR, RCA (RADIO CORPORATION OF AMERICA)-VÍCTOR, MODELO 8-PT-7030

1956

Inventario – MTCE032648

De chispa con un cañón y pomo de hierro de en torno a 1824. Tiene pedernal de hierro con base y mango de madera y decoración romboidal en la base, junto con adornos florales grabados.

Las pistolas se convierten en objetos que completan la presentación de los caballeros, en particular durante el periodo romántico en el que los duelos de honor viven su momento álgido. Además de su valor de uso, estas piezas, junto con chalecos, sombreros o pañuelos, tienen la función de complementar la sobria indumentaria de hombre de la época. En este sentido, los elementos  tecnológicos  adquieren un peso fundamental en la representación masculina, que compensa la contención del traje burgués con objetos innovadores que se asocian al progreso y se convierten en marcadores de prestigio  a través de los cuales los hombres se permiten una cierta exhibición.

TELEVISOR, PRECISIA, MODELO SPOETNIK

1960 – 1969

Inventario – MTCE032656

Este modelo rectangular con exterior en piel de color rojo, con base elíptica, asa abatible y dos antenas sobre pivote giratorio, fue fabricado en la década de los 60 por la empresa belga Precisia, con sede en Amberes. Esta empresa, como la mayoría de las que comenzaron a fabricar televisores, incialmente se dedicaban a otros campos. Precisia se creó para construir radios, pero con los avances en la investigación en el campo de la televisión, prontó adaptó sus instalaciones a la producción de pequeñas series de estos aparatos, en un momento en que aún existían pocos modelos en el mercado y por lo tanto en los hogares.

CARTEL, HISTORIAS DE LA TELEVISIÓN

1965

Inventario – MTCE032811

Cartel de la película “Historias de la televisión”  dirigida en 1965 por José Luis Saenz de Heredia y protagonizada por Concha Velasco y Tony Leblanc. El cartel combina las técnicas de la ilustración y la fotografía, empleando un lenguaje humorístico muy acorde con la película, un recurso muy utilizado en el cartel publicitario en estos años. De colores vivos,  aparecen dibujados dos televisores del momento que encierran fotogramas de la película con los protagonistas, por un lado Concha Velasco en el momento en que interpreta la canción “La chica yé-yé” , que se convierte en un auténtico icono pop, y por otro, Tony Leblanc. Sobre los televisores se encuentran caricaturizados el resto del reparto, pudiéndose reconocer a  José Luis López Vázquez, Antonio Garisa, José Alfayate, Alfredo Landa, Antonio Ozores, Gracita Morales o Luis Aguilé. La historia desarrollada en la película sirve de retrato de una sociedad española que en esos momentos esta viviendo el creciente fenómeno de la televisión.

LA MODA DE

ESPAÑA

1982 – 1992

El plan de reconversión del textil de 1981 urge a los poderes públicos a promocionar el valor intangible de los productos de diseño y moda. En 1985, esa iniciativa se hace realidad y durante cuatro años la Moda de España recibe un importante apoyo estatal, sobre todo a través de campañas de promoción que potencian a las firmas tanto en el mercado nacional como en el extranjero. Manuel Piña, fallecido prematuramente en 1994, es una de las caras más visibles de la generación que aprovecha el auge del diseño de moda de autor.

DAVIDELFÍN

El prêt-à-porter español estaba sumido en un cierto letargo cuando la firma Davidelfín saltó a la fama con su polémica colección Cour des miracles, presentada en 2002 en la pasarela Cibeles de Madrid. Aunque marcas como Amaya Arzuaga o Spastor eran muy aplaudidas, la firma liderada por el diseñador malagueño David Domínguez logró reestablecer el contacto con la sociedad, que se había perdido a finales de los 80. Arte urbano, cultura clubber, sofisticación y confort en grandes dosis, y un espíritu jovial que no eludía la crítica social, caracterizaron el trabajo del colectivo que se esconde tras la firma.

Esta chaqueta tipo americana en tafetán de lino estampado cuenta con una solapa con la parte superior en azul y las piezas inferiores estampadas y un ojal en el lado izquierdo. Tiene tres bolsillos de ojal, hombreras de espuma y la manga larga con falsa abertura y dos botones redondos en plástico morado en el puño.

Esta opulencia de estampados y materiales es una muestra de las influencias que Gianni Versace llevaba a sus diseños. El diseñador tenía pasión por la cultura grecolatina, el arte bizantino, el Renacimiento, lo barroco, el Neoclasicismo, el Art Decó y todo el arte contemporáneo, incluyendo la cultura popular americana. En el estampado de la chaqueta se puede ver esa reinvención de los candelieri renacentistas con un estallido de color.

HISTORIA DE LA PIEZA

Se compró en el año 1963 por el Museo del Pueblo Español, en un lote con dos chalecos también del siglo XVIII y XIX, las tres prendas por 1500 pesetas.

Ha estado expuesto en el Museo del Traje en la Exposiciónn permanente, en concreto en la vitrina 5 «La velada musical» desde la inauguración del museo en 2004 hasta 2006.

Se le dedicó el Modelo del Mes en julio de 2004, a cargo de Amelia Leira.

Tras un largo periodo de descanso se volvió a exponer, esta vez de forma individual por su especial importancia, en la vitrina 6, entre 2015 y 2019.

El tiempo que le museo ha permanecido cerrado al público ha permitido que la pieza vuelva a descansar y podamos disfrutar de nuevo de ella en la vitrina 5 desde octubre de 2021.

AMERICAN

GIANNA VERSACE

— 1992

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    AMERICAN

    GIANNA VERSACE

    — 1992

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      Esta chaqueta tipo americana en tafetán de lino estampado cuenta con una solapa con la parte superior en azul y las piezas inferiores estampadas y un ojal en el lado izquierdo. Tiene tres bolsillos de ojal, hombreras de espuma y la manga larga con falsa abertura y dos botones redondos en plástico morado en el puño.

      Esta opulencia de estampados y materiales es una muestra de las influencias que Gianni Versace llevaba a sus diseños. El diseñador tenía pasión por la cultura grecolatina, el arte bizantino, el Renacimiento, lo barroco, el Neoclasicismo, el Art Decó y todo el arte contemporáneo, incluyendo la cultura popular americana. En el estampado de la chaqueta se puede ver esa reinvención de los candelieri renacentistas con un estallido de color.

      HISTORIA DE LA PIEZA

      Se compró en el año 1963 por el Museo del Pueblo Español, en un lote con dos chalecos también del siglo XVIII y XIX, las tres prendas por 1500 pesetas.

      Ha estado expuesto en el Museo del Traje en la Exposiciónn permanente, en concreto en la vitrina 5 «La velada musical» desde la inauguración del museo en 2004 hasta 2006.

      Se le dedicó el Modelo del Mes en julio de 2004, a cargo de Amelia Leira.

      Tras un largo periodo de descanso se volvió a exponer, esta vez de forma individual por su especial importancia, en la vitrina 6, entre 2015 y 2019.

      El tiempo que le museo ha permanecido cerrado al público ha permitido que la pieza vuelva a descansar y podamos disfrutar de nuevo de ella en la vitrina 5 desde octubre de 2021.

      VESTIDO DE

      PACO RABANNE

      –1967

      0%

        Esta pieza es un vestido minifalda con placas de aluminio recortadas en cuadrados y unidas entre sí con anillas. Es ajustado, con escote recto, y sin mangas. Data del año 1967, época de auge en la experimentación de Paco Rabanne con los metales y su uso en las prendas de vestir.

        Es uno de los mejores ejemplos de los vestidos de metal que Rabanne realizó a finales de los años 60 y que han terminado por convertirse en iconos de la historia de la moda.

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        Algunos de sus contemporáneos lo acusaron de “no hacer costura”. Coco Chanel siempre lo trato como un “simple metalúrgico”. Y es que una de las verdaderas novedades de Rabanne se encontraba en el uso de nuevos materiales, alejándose de las prácticas tradicionales de confección.

        Tras experimentar durante varios años con el plástico, en concreto el rhodoid, un plástico rígido, pero ligero y barato con el que se podían obtener módulos geométricos, Rabanne comenzó a interesarse por el uso del metal, fundamentalmente a partir de 1968. El metal no era un material cómodo para el cuerpo, especialmente por su peso y por los extremos de temperatura que adquiere con el calor y el frío. Pero Rabanne hacía que el metal brillara sobre el cuerpo de una mujer resplandeciente.

        Los vestidos de metal de Rabanne fueron tomados como símbolos de modernidad y visión de futuro.

        En casi todos los museos importantes de indumentaria del mundo existe al menos un ejemplar de esta tipología de vestido: el Victoria&Albert de Londres, el Kyoto Costume Institute en Japón, el Museo de Artes Decorativas de París, o el Costume Institute del Metropolitan Museum de Nueva York poseen ejemplares muy similares a este del Museo del Traje.

        HISTORIA DE LA PIEZA

        Esta pieza es un vestido minifalda con placas de aluminio recortadas en cuadrados y unidas entre sí con anillas. Es ajustado, con escote recto, y sin mangas. Data del año 1967, época de auge en la experimentación de Paco Rabanne con los metales y su uso en las prendas de vestir.

        Es uno de los mejores ejemplos de los vestidos de metal que Rabanne realizó a finales de los años 60 y que han terminado por convertirse en iconos de la historia de la moda.

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        Contiene una hoja de instrucciones, con copia, en papel cebolla impreso, en la que se describe el proceso de montaje sin llegar a mostrar un resultado final. También dos pares de alicates y el vestido en sí, para el que se disponen de 1300 anillas de metal dorado que unirían las 750 grandes lentejuelas de plástico plateado. A esto se añade una plaquita metálica identificativa con el nombre del diseñador. Las instrucciones especifican que es posible construir prendas de diverso tipo, bien vestidos, boleros u otras. Así Rabanne faculta al usuario de moda como diseñador, acercándose a las concepciones del DIY (do it yourself) de las modas de vanguardia y los movimientos urbanos.

        El vestido de Rabanne estuvo expuesto desde su entrada en las colecciones del museo hasta 2011 en la Exposición Permanente, en concreto en la vitrina 11, dentro del área “Tiempos actuales”.

        También ha formado parte de diferentes exposiciones temporales como “The future that never was” en 2011 en el Het Modemuseum Hasselt, en Bélgica.

         

        También en 2015 en Vistiendo el tiempo en el Museo del Traje y en 2019 en Girls against boys. Moda y género en los inicios de la modernidad en España en el área de acogida de Museo del Traje.

        Muy pronto podremos ver este modelo de Rabanne de gira por toda España. Si quieres saber dónde y cuándo, pon atención a nuestras redes sociales… Desvelaremos la sorpresa.

         

        Inventario: MTCE092637

        GLOSARIO

        TERGAL

        La primera fibra de poliéster, un polímero termoplástico lineal cuyo nombre técnico es tereftalato de polietileno (PET), se desarolló en 1941 en Inglaterra, donde se patentaría con el nombre de Terylene. En 1945, la empresa americana DuPont compró los derechos de la patente para su producción en América, creando a su vez, pocos años después, su propia versión, con el nombre de Dacron. Un proceso similar se dio en otros países, empezando por Francia, que patentó el Tergal, nombre más popular de esta fibra en España a pesar de existir variantes locales como el Teriber, producido por la fábrica SAFA (Sociedad Anónima de Fibras Artificiales). Otras denominaciones relacionadas con las distintas patentes fueron Terlenka, Tervilor, Tervital, Trevira… Todas ellas respondían a un tecnología muy similar, orientada a la producción de fibras versátiles que se pudieran mezclar con otros tipos de fibras y que posibilitaran la creación de tejidos ventajosos en términos prácticos: más económicos y sin necesidad de planchado. La importancia adquirida por el Tergal en los años de implantación de la sociedad de consumo en España, durante la década de 1960, quedó reflejada en la denominación acuñada por Francisco Umbral para caricaturizar la rigidez de costumbres del franquismo: de su pluma afilada surge el “homo tergalensis”, caracterizado por su sentido práctico del vestir.

        PRÊT-À-PORTER / READY-TO-WEAR / ALTA CONFECCIÓN

        La expresión francesa prêt-à-porter, equivalente del inglés ready-to-wear y traducible al español como “listo para vestir”, se extiende a mediados del siglo XX por Europa para aludir a las producciones en serie de ropa, realizadas a partir de patrones que toman como referencia tallas estándar. El término tomó impulso con la entrada de las grandes marcas en el sistema de producción en serie, estrategia que adoptan casi todas ellas en los años 60, cuando el modelo de la alta costura entra en crisis. La producción industrial exige una gran eficiencia de recursos, limitando así las posibilidades que ofrece la confección a medida, pero la constante mejora de la tecnología permite acabados de alto nivel que hasta mediados del siglo solo se podían obtener artesanalmente. En España, este sistema fue considerado subsidiario de la alta costura hasta que en los años 70 una nueva generación de diseñadores lo adoptó, introduciendo simultaneamente nuevos conceptos que definen la creación de moda seriada. Por entonces, los modistas de mayor renombre, preocupados por la competitividad del prêt-à-porter y acuciados por el volumen creciente de los encargos, lanzan sus propias líneas de ropa tallada, que presentan en una plataforma creada al efecto, Moda Selección. Esta dependía de la Cooperativa de Alta Costura, que también lanzó un concurso para elegir el término que definiría la nueva categoría sin necesidad de recurrir al galicismo. La propuesta vencedora fue “alta confección”, un concepto que apenas tuvo recorrido.

        MODA DE ESPAÑA

        En 1985, el Ministerio de Industria del Gobierno de España lanza el Plan de Promoción de Diseño y Moda. Intangibles-Textiles, un proyecto que venía articulándose desde años atrás como herramienta principal para el impulso del diseño de moda nacional. Tras la reconversión industrial al sector textil iniciada en 1981, la promoción de la moda española como valor intangible es asumida por la Administración dentro de una política más amplia de renovación de la imagen del país. El Plan de 1985 supone un cambio radical de actitud hacia la moda por parte del Estado, que por primera vez pone en marcha medidas de verdadero calado. El Centro de Diseño de Moda, creado para supervisar el desarrollo del Plan, se pone al servicio de creadores, promotores e industriales para articular esfuerzos y tratar de cohesionar una moda española con identidad propia. Parte importante del Plan fue la campaña Moda de España, que supuso una inversión millonaria en publicidad y otras formas de promoción, como la emisión en TVE del programa del mismo nombre. A través de los distintos medios, entre los que hay que incluir las pasarelas Gaudí y Cibeles de Barcelona y Madrid, que arrancan en 1984 y 1985 respectivamente, el diseño de autor salió de los círculos elitistas y llegó al gran público. Los creadores de prêt-à-porter visten a los personajes de Almodóvar, a las estrellas de pop emergentes y a los presentadores de televisión. La visibilidad se traduce en buenas ventas para muchas firmas, tanto en el mercado nacional como en el extranjero, pero antes de terminar la década, el fin de la aplicación del Plan y otros motivos de diversa índole, truncan el desarrollo favorable de una industria que tendrá que adaptarse a un nuevo contexto.

        POSMODERNISMO / POSMODERNIDAD

        El término posmodernidad (o postmodernidad) se refiere a un amplio abanico de movimientos que, desde el mundo de la cultura y el pensamiento, plantean una crítica al proyecto moderno y su intento de superar las formas tradicionales. Frente a la homogeneidad que persigue dicho proyecto, racional y científico, los movimientos posmodernos defienden la hibridación, el descentramiento de la autoridad intelectual y la desconfianza ante los grandes relatos. Estos principios conducen a una revaloración de la cultura popular, tanto en sus manifestaciones tradicionales como en las modernas. La obra que popularizó el término fue el ensayo La condición posmoderna (1979), de Jean-François Lyotard, lo que sitúa el desarrollo principal del concepto en el ámbito de la filosofía. No obstante, en paralelo a la idea de posmodernidad surge un término derivado, posmodernismo, que se aplica sobre todo a los movimientos artísticos vinculados a esa corriente. Los rasgos caraterísticos de esta tendencia, presente en la arquitectura, el cine, las artes plásticas, la literatura o la moda, son la revaloración de las formas industriales y populares, la revisión de los roles de género y el recurso constante a la intertextualidad. En España, la corriente revisionista que estalla durante la Transición y fragua en La Movida se considera parte de los movimientos posmodernos, lo que se hace evidente ante la proliferación de discursos híbridos y la recuperación de formas tradicionales integradas en la vanguardia, a menudo recurriendo a técnicas características del período como el collage y el pastiche. A falta de perspectiva temporal y de un corpus teórico más elaborado, el debate sobre la posmodernidad sigue abierto, y cabe preguntarse si, en caso de haberse producido esa ruptura con el proyecto moderno, seguimos viviendo hoy en un mundo posmoderno.

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        DISFRUTA

        NUESTRA PLAYLIST

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        BIBLIOGRAFÍA

        FASHIONING SPAIN: FROM MANTILLAS TO ROSALÍA

        Colección de estudios en torno a la moda en la cultura visual española: fotografía, cine, cómics, videoclips, el Museo del Traje y el Museo Virtual de la Moda de Cataluña.

        BIOGRAFÍA DE EL CORTE INGLÉS

        El periodista Javier Cuartas, tras años de investigación, aborda la historia de los fundadores de las dos grandes empresas de grandes almacenes en España en el siglo XX: Galerías Preciados y El Corte Inglés. Un libro del que sus dos primeras ediciones nunca llegaron a las librerías y cuyas vicisitudes lo han convertido en un mito.

        TEXTILTECA

        LA MODA

        DE MASAS

        Píldoras del Museo del Traje

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        Museo del Traje. CIPE Av. Juan de Herrera, 2 (28040) Madrid
        Metro: Ciudad Universitaria (línea 6) Moncloa (líneas 3 y 6)
        Teléfono: 91 550 47 00

        © Ministerio de Cultura y Deporte – Gobierno de España